El Avivamiento Produce una Transformación Personal

 

Tres formas de conocer la voluntad de Dios

 

Hay tres formas de darnos cuenta de la voluntad de Dios, una es por iluminación, cuando entendemos y hacemos, otra por revelación que es cuando Dios se nos presenta lo miramos en visión como en el caso de Moisés y yo lo entiendo y lo hago, la tercera es la trituración que es cuando Dios permite situaciones dolorosas a nuestro alrededor para que hagamos su voluntad, de los tres métodos cualquiera es una bendición pero no espere usted entrar en una trituración con problemas duros alrededor de usted para obedecer al señor, y eso lo va a hacer el señor acercándome a Él con un corazón contrito y humillado, diciéndole al señor “yo te necesito” levanten su voz díganle al señor cuanto lo aman cuán grande es él para ti, respetemos su presencia no busquemos al señor porque es mi bombero o es mi doctor es porque verdaderamente yo lo amo y es mi padre.

 

Es más fácil que el señor me revele en lo oculto las mayores transformaciones, usted puede ver que el Espíritu Santo toque que nos haga reír, que nos haga temblar, hablemos nuestras lenguas, caer en el descanso en el Espíritu, lo tremendo es que no cambiemos nuestra forma interior de ser y el señor viene muy pronto y es el momento que usted sepa incluso cerca de la zarza saber discernir los tiempos, sí algo anhelamos en nuestro corazón es que empiece a haber una revelación poderosa en medio de nosotros y que el señor empiece a dictar los pasos que nosotros debemos de tomar en todo lo que hacemos, en nuestra vida personal en lo que nosotros emprendamos en nuestros ministerios.

 

Moisés volteó a ver por qué la zarza no se consumía, ese “volteó a ver” significa despertar de un letargo espiritual yo necesito despertar y ver que hay cosas a mi alrededor que pueden ser transformadas más allá de las semillas propias, Moisés despertó “ya no soy un pastor de ovejas, soy el libertador de el pueblo de Israel” “respetaré tu presencia señor todos los días de mi vida y seré el hombre que tu deseas que yo sea para caminar conforme a tu corazón” Moisés vivió señales y maravillas que pudieran llevar a individuos y a ciudades y a naciones en libertad, Moisés llegó a ser considerado amigo de Dios, experimentó su poder, guió a Israel a la tierra prometida conoció al señor íntimamente se convirtió en amigo fiel del señor, un hombre celoso de hacer su voluntad, vio señales y milagros por la mano de Dios y hablaba con Dios cara a cara.

 

¿En qué momento se perdió la separación de nosotros con Dios? cuando Cristo Jesús murió por mi ahora yo puedo hablarle al señor directamente, Dios ya no quiere que nosotros vivamos en la misma religiosidad en que posiblemente hemos vivido, Dios está pidiendo que tú te acerques a Él, ¿Cómo vamos a enfrentar los tiempos difíciles que estamos viviendo? Solamente impregnándonos de la presencia de Dios y siendo dirigidos por la propia voz del señor, a mi me impresiona que cuando Moisés estaba hablando con el señor y cuando bajo con el pueblo estaba iluminado y toda la gente miraba la presencia de Dios en Él, el llamado de lo que nosotros estamos viviendo es que usted se despierte de de donde está, se levante se impregne de la presencia de Dios y tenga la seguridad que cuando usted hable de libertad a alguien Dios está con usted porque lo ha prometido en todas las áreas de su vida, pero acérquese al señor con libertad, con humildad y el respeto que Él anhela de usted.

 

Sí quiere libertad financiera acérquese a la zarza ya no para decirle cuantas cosas le hacen falta o cuánto debe o cuanto tiene que pagar solo acérquese a adorar a Dios, tiene problemas de falta de libertad entre sus hijos, hay vicios hay pecado, hay circunstancias que no los dejan avanzar acérquense a la presencia de Dios solo adórele y Dios se va a acercar a decirles la forma para ser libres, si hay opresión en su matrimonio entre ustedes como esposos acérquense a la zarza, aquí se da la palabra pero la impregnación del Espíritu de Dios lo vamos a tener a solas con una relación directa delante de Dios, no deje pasar más tiempo sin que usted verdaderamente entre a su aposento, doble sus rodillas y adore a Dios para que cuando usted salga de allí, usted lleve la autoridad del Espíritu de Dios la confirmación de que Él va a estar con usted y la bendición y la seguridad de lo que Él le ha dicho, Moisés siguió viendo la respuesta de Dios en todo lo que le había dicho que iba a hacer, fue un pueblo que vio alimento, milagros, respuesta y aun así mantuvo dura su cerviz y nosotros no somos llamados a eso sino a que quebrantemos nuestro corazón delante de Dios que sea Él el que opere en nuestras vidas.