Ingrediente 2: Ore, ayune y pida a su favor
Quiero que veamos el ejemplo de Nehemías para que veamos cómo vamos a alcanzar ese conjunto de cosas buenas que se convierten en un sueño en nuestra vida y que el nombre de Dios sea exaltado.
Nehemías era un copero al servicio del Rey Artajerjes, en ese tiempo el pueblo de Israel estaba en el exilio, y le llega la noticia a Nehemías de que los muros de la ciudad de Jerusalén estaban destruidos y por lo tanto el pueblo estaba triste, arruinado, preocupado estaban angustiados porque las murallas en ese tiempo significaban, protección, honor para la gente que habitaba allí y cuando le llegan con la noticia a Nehemías vea lo que sucede con la vida de este hombre en Nehemías 1:4-6 DHH “Al escuchar estas noticias, me senté a llorar, y por algunos días estuve muy triste, ayunando y orando ante el Dios del cielo y le dije Señor Dios del cielo, Dios grande y terrible que mantienes firme tu alianza y tu fidelidad con los que te aman y cumplen tus mandamientos, te ruego ahora que atiendas a la oración que de día y noche te dirijo a favor de tus siervos, los israelitas. Reconozco que nosotros los israelitas hemos pecado contra ti; ¡hasta mis familiares y yo hemos pecado!” aquí podemos ver el ingrediente número dos ore, ayune y pida a su favor.
Yo sé que muchas veces les digo oren, recuerdo que de pequeño cuando uno hacia algo malo le decían “vos patojo, anda a orar con el señor” y a uno le chocaba eso, nuestros padres cuando nos portábamos mal nos decían “te portaste mal, anda a orar” y cuando a uno le decían así uno cuestiona para que voy a orar si me porto mal, porque le digo esto, porque cuando a uno le dicen vaya a orar o vaya a ayunar uno lo siente chocante, pero hoy le voy a demostrar que orando, ayunando y pidiendo a su favor es como se logran alcanzar los sueños en esta vida, ese es uno de los primeros pasos, cuando llegaron con Nehemías a contar todo lo que estaba pasando allí la biblia dice que se puso triste, se quebranto y se aparto tal vez dijo “ala no, los muros están destruidos” pero ¿Qué fue lo que hizo Dios? lo empezó a inspirar y en ese hombre empezó a nacer el deseo de restaurar los muros y ¿Qué fue lo primero que hizo? Se puso a orar y a ayunar.
No veamos la oración y el ayuno como una carga, debo orar porque tengo que estar comunicado con Dios, el ayuno porque tengo que sacrificar mi cuerpo y de pronto se me aparece un endemoniado y no le voy a poder sacar los demonios ¡No! sepamos y tengamos bien claro esto: Dios nos permite estar en comunicación con Él, debemos estar ayunando con gratitud y con gozo para que nosotros tengamos éxito en esta vida.
La oración y el ayuno sirven para estar claros, para saber qué es lo que Dios quiere de nuestras vidas para tener el panorama más completo, lo que Dios quiere para nosotros, el ayuno no es un castigo por favor lo que somos padres no les digamos a nuestros hijos “Ahora de castigo anda a orar” esa es una clásica “Ahora estas castigado no vas a comer” ayuno forcé-voluntario No, el ayuno y la oración son algo tremendo que nos va a servir para alcanzar el sueño que Dios tiene para nosotros.
Nehemías toco tres puntos importantes:
- Lo que es él (Nehemías).
- Lo que es el Señor.
- Los errores que cometieron.
Cuando empieza su oración lo hace con arrepentimiento y empieza a hablar de las cosas malas o errores que han cometido, muchas veces oramos y no sabemos ni que orar y tenemos que tener cuidado con eso, aquí Nehemías nos da una lección de cómo orar empieza diciendo Señor tu eres grande, tu eres poderoso, eres magnifico y empieza a expresarle de su corazón todo lo que Él es. Cuantas veces nosotros vamos a nuestro lugar de oración y empezamos como lo hizo este hombre, el empieza a decirle lo magnifico, lo rey lo que Él es para su vida es un esquema importante que debemos seguir.
Después le vuelve a decir “te ruego ahora que atiendas a la oración que de día y noche te dirijo” es una intercesión “reconozco que nosotros los israelitas hemos pecado contra ti” el reconocer que no somos perfectos pero cuando nosotros vamos a orarle a Dios, después de decirle lo grande y lo bello que Él es para nosotros, el reconocimiento de nuestros errores de nuestras faltas es importantísimo él decía “Reconozco los errores de los israelitas, reconozco los errores de mi familia y reconozco los míos” somos pecadores, estamos en un proceso de restauración continua todos los días pero si algo impresiona el corazón de Dios es que vayamos con un corazón sincero delante de Él y le confesemos nuestros pecados “Señor te falle, otra vez vi feo esto, otra vez conteste mal, otra vez se me salió esto, otra vez ni volteé a ver la biblia” este es un ejemplo precioso que nosotros tenemos que tomas para alcanzar lo que Dios nos ha enviado a hacer.
Nehemías 1:8-11 DHH “Recuerda que le advertiste que si nosotros pecábamos, nos dispersarías por todo el mundo; pero si nos volvíamos a ti y cumplíamos tus mandamientos poniéndolos en práctica, aun cuando fuéramos esparcidos hasta el último rincón del mundo nos recogerías de allí y nos llevarías de nuevo al Santo lugar que escogiste como residencia de tu nombre. Nosotros somos tus siervos y tu pueblo, que rescataste con tu gran poder y fortalece, te ruego pues que atiendas mi oración y las suplicas cuyo único deseo es honrarte, te pido también que me des éxito y despiértese hacia mí la simpatía del Rey” aquí podemos ver otras tres cosas el menciona:
Lo que son
Le dice a Dios que quiere darle honra a Él
Esta orando por los motivos correctos
Al finalizar el verso 11 dice “te pido que me des éxito y despiertes hacia mí la simpatía del rey” ahora el éxito que estaba pidiendo Nehemías era para que el nombre de Dios fuera exaltado no para que dijeran allí está la estatua de Nehemías, allí está el que levanto los muros y las puertas no, el buen éxito que estaba pidiendo Nehemías y que podemos pedir nosotros en nuestra oración es que nos vaya bien y que Dios sea honrado con lo que estamos realizando sea lo que sea lo que estemos haciendo en la tierra nosotros podemos hablar de buen éxito como hijos de Dios si leen esos primeros 11 versículos se darán cuenta que el orar, ayunar y estar metidos con Dios lleva varias cosas que no debemos dejar a un lado es importantísimo reconocer la grandeza de Dios pedir con los motivos correctos todo eso está metido en esos 11 versos y eso va a ir facilitando que alcancemos nuestro sueño al final dice “Dame gracias con el Rey” ¿Por qué? Porque el trabajo de ser copero no era cualquier trabajo.
Cuentan los historiadores que el copero velaba por los aposentos, por el lugar donde descansaba el Rey, velaba por lo que comía el rey y por lo que tomaba era un hombre de confianza era una persona honorable que estaba alrededor del rey ósea que Nehemías no era cualquier persona, si yo hubiera sido el rey y Nehemías tenía que estar probando el vino para que yo no me muera, yo no lo dejo ir, a menos que tenga unos tres relevos por allí. Pero ese era el trabajo de Nehemías, estar cuidando que no le fueran a hacer daño al Rey, ahora póngame mucha atención este hombre en ese último versículo dice “Dame gracia delante del rey” dame gracia delante de mi autoridad delante del cual estoy hoy.
Muchas veces los sueños son truncados porque creemos que la gente que está arriba, o que está a nuestro alrededor no nos va a dejar hacerlos. Parte de nuestra oración debe ser pedirle a Dios que nos de gracia para que las puertas se abran y para que las cosas se faciliten para que nosotros logremos hacer lo que Dios nos ha enviado a hacer, había tristeza en Nehemías, dolor, quebranto, lo que usted quiera él ya había ayunado y orado pero termina diciendo “Dame gracia delante del rey”.