Ingredientes para alcanzar tu sueño


Ingrediente 3: Pida los recursos correctos

 

El rey le pregunta a Nehemías ¿Qué puedo hacer por ti? Y h

Hay otra cualidad de Nehemías todo copero tenía que mantenerse con una sonrisa, no podía haber tristeza en su cara cuando estaba sirviendo al rey, y una de las cosas que lo delato fue su rostro demudado por eso el Rey le pregunta ¿Qué puedo hacer por ti? Porque en su rostro se le notaba que algo estaba pasando, eso no era correcto cuando trabajaba para el rey, tenía que mantener una sonrisa y estar feliz entonces dice acá Nehemías 2:4 DHH “¿Qué puedo hacer por ti? preguntó el rey. Entonces me volví a encomendar a Dios” ya había pedido gracia delante del rey ahora llego a un punto en su vida, ya tenía el sueño y llega ese momento en el que está delante de la autoridad pero antes de hacer su petición nuevamente se vuelve a encomendar a Dios para que le de la gracia de exponer su petición.

 

Otra vez es prioridad pedirle al Señor antes de hablar Nehemías 2:5-6 DHH “Y le respondí al rey, si a su majestad le parece bien, y si he alcanzado su favor, pido a su majestad que me mande a Judá, a la ciudad donde están enterrados mis padres, para que yo la reconstruya. El rey, a cuyo lado estaba sentada la reina, me contestó: ¿Cuánto tiempo durara tu viaje? ¿Cuándo volverás? Y yo le indique la fecha y el acepto dejarme ir” Nehemías fue especifico y lo primero que pidió fue tiempo, necesito ir a restaurar los muros y necesito tiempo, la biblia no menciona cuanto tiempo pidió Nehemías pero si fue claro en pedir, el segundo ingrediente es este: pida los recursos correctos, no pida de más por satisfacción, lo primero que pidió Nehemías fue tiempo, si Dios te ha llamado a hacer algo en esta tierra pídele el tiempo adecuado, el tiempo necesario que te alcance el día el tiempo que dediques para desarrollar ese sueño, eso habla de ser organizado, de planificar, de trazarse metas y objetivos claros.

 

Nehemías le pide tiempo y después de esto pide unas cartas, Nehemías 2:7-8 DHH “Además le dije que, si lo estimaba conveniente, se me diera una orden por escrito dirigida a los gobernadores al oeste del río Éufrates, para que me dejaran pasar libremente hasta llegar a Judá; y otra orden escrita para Asaf, el guardabosques del rey, para que me diera madera para recubrir las puertas del templo, así como para que la muralla de la ciudad y la casa donde yo tenía que vivir. Y el rey me lo concedió todo porque yo contaba con la bondadosa ayuda de Dios” ¿cómo contamos con la bondadosa ayuda de Dios? Buscándolo primero a Él para que nos de gracia pero aquí Nehemías solicita cartas para pasar libremente y para madera, para los recursos, ¿Qué me dice esto? el rey le está dando las cartas y con ellas autoridad, está delegando autoridad para que nosotros podamos realizar nuestros sueños debemos pedirle a Dios autoridad sobre todo, lo que va a llevar, sobre todo lo que va a involucrar desde el principio de la palabra Dios nos Dio autoridad sobre todo lo que está en la tierra.

 

Muchas veces nosotros queremos realizar las cosas pero se levantan estorbos, se levantan situaciones por ejemplo queremos poner una empresa y lo primero que nos dicen es hay mucha gente haciendo eso, si Dios te puso que levantes una empresa hay que levantarla, pero hay que hacerlo con autoridad no con temor, el temor es la guillotina de la fe, aquí está claro Nehemías pidió gracia delante del rey y pidió tiempo ahora le dice necesito que me des las cartas para llegar a Judá para ir a hacer lo que Dios ha puesto en mi corazón.

 

Una persona que está inspirada por Dios una persona que Dios le ha puesto un sueño en su corazón debe de contar con la autoridad de Dios.

 

1ro. Crónicas 29:10-11 TLA vemos la oración de David “Y aprovechando que tenia al pueblo reunido, David bendijo a Dios con estas palabras: ¡Bendito seas Dios de Israel; Dios de nuestro antepasado Jacob; bendito seas para siempre! ¡Dios mío, a ti te pertenece la grandeza y el poder, la Gloria, y el dominio y la majestad! Porque todo lo que existe es tuyo” en la versión de Las Américas dice “tu das la autoridad” cuando yo leí esto me di cuenta de que Dios es el que nos da la autoridad y si ven la vida de David se darán cuenta era un hombre de autoridad, la vida de Pablo llena de autoridad, Pedro lleno de autoridad o sea que Dios nos da la autoridad para hacer todo lo que nos manda a hacer en esta tierra entonces tengamos mucho cuidado porque a veces tenemos el sueño, somos personas de oración pero no hemos pedido autoridad.

 

Muchas veces a nosotros nos ha pasado como familia, recuerdo que cuando la esposa de mi cuñado recibió al Señor algo interesante sucedió, el enemigo nos quiso amedrentar en nuestra propia casa a tal punto que nos llego a llorar a la ventana como que fuera un bebe y nosotros dijimos ¿Por qué está pasando esto? ¿Por qué esta opresión en nuestra casa? Y era porque acababa de recibir al Señor un familiar pero no se quedo eso allí, Hubo un ataque directo a mi persona y yo pensé que esto iba a ser difícil porque estar hablándole a la familia, luego a los amigos y el enemigo me ataca pero esto así es, nosotros estamos haciendo la voluntad de Dios y el enemigo no va a estar contento; nunca se me va a olvidar que estando yo en mi cama acostado vi como una serpiente se me enrollo en todo el cuerpo se acerco a mi cara y me tapo la boca y yo literalmente sentía que me estaba ahogando y veía frente a mi cara la cara del animal y no podía hablar ni respirar, y vean donde empieza la autoridad, en mi mente, cuando yo empecé a decir en mi mente “En el nombre de Jesús me vas a soltar” “En el nombre de Jesús no tienes parte ni suerte con mi cuerpo ni con mi vida” “En el nombre de Jesús te vas a ir de aquí” y yo volteaba a ver a mi esposa y ella bien dormida y yo decía no se dio cuenta de lo que estaba pasando y fue hasta que lo pude decir que vi como se salió esa opresión que estaba atacando mi vida.

 

Dios nos ha dado la autoridad y le puse el ejemplo anterior para que vea que la autoridad empieza en mi mente si yo no creo que Dios me ha dado autoridad no voy a llegar muy lejos en nuestro sueño, Nehemías oro, pidió los recursos, pidió las cartas porque tenía puesta su mirada hacia donde iba.