Ingredientes para alcanzar tu sueño


Ingrediente 6: Abandone su acomodamiento

 

Todo sueño de Dios te va a sacar del acomodamiento, cuando Dios pone un sueño todo espíritu de “sabana” y de pereza se va. Imagínese que rico el trabajo del copera era tenía que probar la comida y la bebida, un hombre honorable y de confianza en un palacio, con el rey tenía todas sus comodidades, ahora empieza a caminar y a conseguir madera y a ver a quienes le iban a ayudar, cuando ustedes estén inquietos, incómodos desesperados por hacer más es un sueño de Dios. Siempre Dios nos saca de la comodidad, cuando Dios nos pone algo en nuestro corazón hagámoslo para Él, no vamos a estar cómodos jamás, siempre vamos a estar activos, siempre vamos a estar pensando y Dios nos va a poner cosas nuevas y cosa nuevas y vamos a hacer nuevas cosas, no vuelve nunca más el acomodamiento a nuestra vida, eso lo tengo bien claro cuando Dios empieza a confirmar su sueño y les empieza a dar todo lo que tienen que hacer olvídense de estar acomodados allí empieza la carrera.

 

En este año a mí se me han hecho agua los días y yo digo, Señor estoy ocupado en esta reunión y voy a otro y si me cancelan una me sale otra y cuando me doy cuenta ya son las 11 de la noche y eso me pasa todos los días, vengo acá, voy allá, y cuando siento ya se me fue el día. Si alguien acá siente que los días se le están pasando muy lento ¡preocúpese! Pero a mí se me están haciendo agua. Hay que trabajar, hay que estudiar pero lo más importante es que hay que servir al Señor es ir y hace la voluntad de Dios esforcémonos, sigamos adelante con lo que Dios nos ha enviado a hacer. Se nos van a hacer agua los días ¡Qué bueno! Nos vamos a desgastar ¡Qué bueno! Si no nos desgastamos en esta tierra ¿Dónde nos vamos a desgastar? Eso sí, cuidémonos, hagamos ejercicios, comamos bien, y entrémosle porque lo que viene es mejor, lo que viene es glorioso lo que Dios tiene para nuestra vida es aun más importante y vamos a disfrutar de ello.

 

Vamos a realizar el sueño que Dios nos ha enviado a hacer pero ponga en práctica estos ingredientes recuerdo que cuando estudie en el colegio había una señora que siempre le celebraba los cumpleaños a un amigo en su casa, lo recuerdo porque la mama siempre llamaba a la sección y nos decía ya me imagino que es lo quieren comer para el cumpleaños ¡Sí! Decíamos todos porque hacia unas hamburguesas que se me hace agua la boca solo de recordarlo, eran grandes, con una torta grande, con tomate, cebolla y yo decía como le salen estas hamburguesas a esta señora porque eran increíbles, y viene a mi memoria porque ella disfrutaba haciendo las hamburguesas hasta que un día preguntamos ¿Cómo hace para que las hamburguesas le salgan tan deliciosas? Y ella dijo algo todo lo compro en el comisariato y de allí traían todos los ingredientes del extranjero, ¿Porque se los cuento? Porque igual es con nuestro sueño.

 

Hay un lugar donde tenemos que ir a traer los ingredientes y es la presencia de Dios, para hacer realidad ese sueño y lo disfrutemos, mi sueño, su sueño el sueño de todos, la gente lo tiene que disfrutar, los ingredientes nosotros nos encargamos de irlos a traer a la presencia de Dios para que al final nosotros aquí en la tierra lo hagamos realidad.

 

Recuerdo que en la iglesia que asistía antes, el culto menos concurrido es el de oración, pero cuando uno entiende la oración de Nehemías, cuando uno la ve recapacita y dice hay mucho porque orar. Y yo se que todos aquí queremos buen éxito y el bueno éxito de los hijos de Dios está en saber cómo orar, porque ayunar, porque tener una buena relación con el Señor, pidamos que el Señor nos ilumine, nos inspire que Dios ponga en nuestras boca las palabras correctas para orar para que cuando lleguemos así, delante de Dios, y le digamos específicamente lo que necesitamos, digámosle que Él se lleve la gloria, solo así las cosas van a ser diferentes.